PALINDROMOS    Ir a principio de Microcuentos
 

kohell 10/12/2004

1-Berlín, 1935

Oirá nueStra LLaMada, MaLLart: "Sé un ariO"

2-Fragmento de la canción del plasmoide

Oí: nuestra llaMa a Mallart se uniÓ.

3-Heinleniano Mallart

¡Oid! ¿Osan? !!AmetrállaMelOs!! ...Olé, Mallart, emAnas OdiO.

4-Palíndromo desde el planeta EDNE

Atiende Nuestra LLaMada, MaLLart: sé uN edneítA.
Doctor Slump 10/12/04
Oíd: Anraman, en amar "na", dio.
kohell 10/12/04
Burocracia

-Otón, a LadriX NyrhpeZre, el Opus o no oyó o no supo leer: "Zephryn Xirdal", anotó.
kohell 10/12/04
Luchas dinásticas

Oí, Doro: Anraman (e Isac, rey ayer, casi, en Amarna) oro dio.
Ignacio 11/12/04
¡Aire!, temes zanja. O los V de Mahoma a Mohamed V sólo Ajnaz se metería.
kohell 11/12/04
¿Ajnaz? ¿Lsd? ¡A! ¿O no netiketa supo? ¿OPUS? 'a te kiten ONO ADSL!!! ¡¡¡zanja!!!
pabloMad 13/12/04
Ojo: rabie mayo ¿Y a eso? Ni literario. Taller "Tsé": estrellato, ira, re-tilín. O sea... Yo ya me iba (rojo).
pabloMad 13/12/04

Os oré (no a ti). Pero lo cita. ¡Pasota de ti! ¿De ello harto? Oye, di: ¿spam?, ¿freno? ¡Eso no! Y edifica "le réel"... ¿O no? Yo ya me iba. Rabie mayo: yo no leeré la cifi de (yo no sé) "on erfm". Ápside... yo... Otra hollé. Edité datos apático. ¡Lo repita oneroso!

Marc R.S. 14/12/04

Hans Zimmer, tras obtener permiso de Franco, ha llegado hasta con su grupo de nazis hasta Sierra Nevada, donde espera encontrar un olvidado tesoro árabe. Indiana Jones estaría sin duda pisando sus huellas, lamentablemente, diversos percances con una vagoneta en una vieja mina se lo ha impedido.

El tal Hans porta un documento sustraído a una familia judía mientras trataban de regresar a España. En dicho documento aparecía el texto: Yodetod edamoto bacoton. Osserro joromor, ¡Elferet!

Expertos nazis en criptografía han aplicado sus conocimientos al texto, descubriendo que con ellos, una vez eliminados los signos de puntuación, se construye una matriz de 6x7:

Y E B O J E

O D A S O L

D A C S R F

E M O E O E

T O T R M R

O T O R O E

D O N O R T

Una vez hecho esto, el mensaje era obvio.

Hans penetra en la cueva, seguido por sus hombres,que portan carretillas metálicas. Tras avanzar un rato por ella, los reflectores iluminan una cámara completamente forrada de pesada madera negra. El contenido de tres inmensos cofres relucen bajo los focos. Las puertas de la cámara se cierran tras entrar ellos. Varios soldados se agitan, inquietos.

Detrás del segundo cofre, se hiergue un espejo alto y estrecho: el espejo de Bedamot. Hans se acerca hasta él. Una vez a su lado, saca del bolsillo de la chaqueta el papel donde escribió la noche anterior el sortilegio de Bedamot.

Entonces, erguido frente al azogue, recita:

-"¡Yo, de todo norte reflejo, Bedamot, oro moro saco tres!".

En ese momento, el espejo se nubla y Gruesas lenguas de bruma reptan en su interior hasta que por fin, la imagen se aclara. Unos profundos crujidos resuenan en la cámara, sonidos de madera resquebrajándose.

Hans se ve a sí mismo, en el espejo, sosteniendo el papel. Gira la cabeza para verse mejor a sí mismo y el contenido la hoja de papel. Y entonces lo ve. En la hoja reflejada aparece la respuesta del espejo, siempre estuvo allí. Tan solo los signos de puntuación han cambiado.

-"¡Ser, tocas oro moro! ¡Toma de boj el féretro! ¡No dote doy!"

Los ojos de Hans Zimmer se abren en sendos círculos de horror azul cuando, de pronto, el techo de la cúpula cede y, junto con los millares de astillas, caen sobre ellos toneladas de roca, sellando para siempre la cámara.

 
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