Reseñas
 
Web www.ergosfera.com
Indice Escritores CF  Artículos Reseñas Microrelatos  Relatos Fotolandia   Bio Historico

 

Stranded

Revista Stalker, nº 18

Stranded es una película a la que se le podían haber perdonado muchas cosas. No todos los días tiene uno la oportunidad de encontrarse con una producción española de ciencia-ficcion. Pero si además se trata de una obra hard, con unas señas de identidad basadas en el realismo y  la originalidad y esta arropada por un guión firmado por una de las grandes figuras de la CF española del momento, no habría hecho falta gran cosa para convertirla en un producto de culto entre los aficionados. Y sin embargo, apenas puede considerársela como un ejemplo mas de quiero y no puedo.

 ¿Que es lo que ha fallado?. Resulta difícil encontrar una razón única que explique este naufragio. Por ejemplo, la idea del desastre en Marte resulta bastante atractiva, aun no siendo exactamente la mas  original del genero. Eso por supuesto no seria un problema salvo porque el tratamiento que da Stranded a esta historia se encuentra a años luz del que aparece, por ejemplo, en clásicos como Transito de Tierra de Clarke o, sobre todo, en esa maravilla llamada En el salón de los reyes marcianos, de Varley, con la que Stranded comparte muchisimos puntos en común.  Y es que, a nivel de guión, la primera parte de la película, en la nave, resulta tan técnica que carece de realismo. Y la segunda, en los túneles, aunque esta dotada de muchísimo mas sentido de la maravilla acaba estropeándose hasta cierto punto por el final.

 Algo parecido sucede con el carácter hard de la obra. Es cierto que se ha hecho un notable esfuerzo en pos de una concepción realista de la historia. Pero por eso mismo resulta doblemente sorprendente la larga lista de fallos que encontramos en la misma. Desde la primera secuencia, con esas mágicas comunicaciones instantáneas a la  misteriosa niebla marciana de quita y pon, pasando por el aterrizaje prodigioso de la nave naufragada, el cúmulo de inconsistencias resulta bastante decepcionante.

 Lo mismo podríamos señalar a nivel de efectos y ambientación. Hay que reconocer el trabajo invertido en hacer que los paisajes marcianos parezcan, en efecto, rodados en Marte. Pero de nuevo eso resalta todavía mas deslices como el de los trajes (que parecen sacados de una misión Apolo), el del PDA ostentosamente utilizado por el ingeniero de la nave, o la gigantesca imagen de Phobos creada para lucimiento del especialista en efectos especiales.

 Pero en realidad, si hay un fallo fundamental en la película esta en la actuación. A los actores, con la posible excepción de Vincent Gallo, se les ve desmotivados, perdidos y sin mordiente, y usualmente  no transmiten  nada salvo hastío. Por no comentar el nefasto doblaje, que arruina completamente el efecto de los diálogos y no contribuye mas que a incrementar hasta el paroxismo la incredulidad y el horror del espectador ante lo que esta aconteciendo en la pantalla.

 Y es que casi todo habría sido perdonable. Guión, efectos, ambientación, todo. Pero una película con actores que no actúan no es una película. Y eso, francamente, tiene poco que perdonar.

© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 2002

 

 

© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena  2003-2004 Ultima actualización 22-12-2004