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El instante Aleph

Revista Gigamesh, nº 30

"El Instante Aleph" es un libro lleno de matices, que invita a pensar. Conforme se desarrolla la lectura uno se encuentra con una obra literalmente plagada de interrogantes. ¿Qué es la TOE?. ¿Qué tiene que ver "Angustia" con la Teoría de Todas las Cosas?. ¿Tiene un solo hombre la capacidad de crear el universo comprendiendolo?. Lo curioso es que todas esas preguntas, que en principio parecen demasiado profundas para una novela, acaban por excitar la curiosidad del lector, y le sumergen cada vez más profundamente dentro una trama llena de vericuetos y sorpresas.

Egan ha creado una obra muy rica y coherente. "El instante Aleph" retrata perfectamente un futuro próximo en el que la electrónica, la bioquímica y la nanotecnología se dan la mano para recrear un mundo no solamente posible, sino también plausible y aun así increíblemente extraño. Un mundo que, curiosamente, ni es un paraíso tecnologíco, ni un oscuro infierno ciberpunk. En el mismo conviven periodistas de ojos artificiales, que parecen salidos de una obra de Gibson, con los curiosos efectos que sobre nuestras vidas tendrá la universalizacion de la red. Un futuro en el que la enfermedad no tiene por qué existir, pero donde abundan las armas biológicas y los virus de diseño basados en el completo conocimiento del genoma humano. Un planeta controlado por las poderosas corporaciones poseedoras de las patentes de una biotecnología casi  omnipotente junto con unos rebeldes que se oponen a su monopolio y piensan que esos conocimientos deberían ser patrimonio de la humanidad. El resultado es una novela de múltiples facetas que tiene muchas posibilidades de acabar cautivando al lector.

"El instante Aleph" forma en cierto modo una trilogía, junto  con "Cuarentena" y "Ciudad Permutación" y comparte con las mismas una estructura semejante.  Las cien primeras páginas son de un ritmo trepidante, con una narración muy fluida. Pero al igual que sucede con sus hermanas, a partir de cierto momento el libro acaba por volverse tan espeso como un ladrillo. Egan no ha escrito una novela de fácil lectura: la comprensión de todas las implicaciones de lo que el autor propone requiere de un serio esfuerzo por parte del lector. Sin embargo, en este caso el impacto que genera la inmersión en las tesis metafísicas de la obra se hace más llevadera,  posiblemente porque la trama ofrece al lector un buen asidero al que poder anclarse en medio de la tormenta de ideas que se desata cuando se alcanza ese punto de la narración.

Todo esto no quiere decir que "El instante Aleph" sea una novela perfecta. En el libro se abusa de las explicaciones: en determinados momentos resulta cargante que cada dos páginas uno de los personajes se pare para ofrecerte una conferencia sobre algun aspecto oscuro de la trama.  Así mismo, el final se prolonga excesivamente, dejando pasar páginas y páginas en un anticlimax descendente que hace decaer mucho el ritmo de la narración. La traducción, como la presentación de la obra, son impecables (salvo algún pequeño descuido a la hora de medir corrientes en voltios). Sin embargo, el artificio utilizado por el traductor para resolver las referencias a los múltiples sexos que Egan introduce en la novela resulta bastante desconcertante: este es uno de esos libros en los que la lectura del prólogo resulta casi imprescindible.

En conclusión, no creo que pueda afirmarse, como se dice en la contraportada, que "El instante Aleph" sea una obra que conduce al lector allí donde la metafísica no había llegado nunca. La idea básica que utiliza Egan ha sido explorada desde hace mucho tiempo y de muchos modos distintos. El mérito del autor en este caso esta en desarrollar esa idea en el contexto de un futuro próximo, extraño pero coherente,  con un enfoque bastante original y junto con una trama casi policiaca que equilibra  el carácter oscuro de determinados puntos de la narración lo suficiente como para convertir al libro en una lectura, cuanto menos, interesante.

© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 2001

 

 

© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena  2003-2004 Ultima actualización 22-12-2004