Tras
ver "Yo Robot" hay un par de temas que me han llamado notablemente la
atención. El primero, la escasa justicia que le hace el trailer a la
película. En efecto, muchos, tras ver esas secuencias de acción disparatada
(si se me permite el calificativo) pensaron que algo en lo que aparecieran
esas escenas poco podría tener que ver con lo que escribió Asimov en su dia
sobre el tema. Y no es cierto. La película, sorprendentemente, no solo es
bastante mas asimoviana de lo que se podría pensar viendo ese trailer sino
que además tampoco consiste exactamente un par de horas de tiros y
persecuciones. Lo que se ve es prácticamente el clímax final: el resto, en
cierto modo, es otra cosa, mucho mas ajustado al sentido "policiaco"
que Asimov dio a muchas de sus narraciones sobre robots que a los tópicos
del cine de acción.
Relacionado con esto, el segundo punto que me ha llamado la atención es que,
efectivamente, "Yo robot" no es una adaptación al pie de la letra de la obra
homónima de Asimov. Pero se nota que por una vez el guionista no solo ha
leído a Asimov, sino que ha sabido captar bastante bien el espíritu de su
obra: la película ciertamente es una interesante interpretación de las ideas
de Asimov sobre los robots positrónicos y una extrapolación notablemente
lucida de alguna de ellas.
El film de Proyas contiene muchos personajes, situaciones e incluso tics de
los personajes (como lo del café en el azúcar) característicos de la obra de
Asimov, pero a la hora de analizar su estructura mas intima se apoya
fundamentalmente en tres relatos. De una parte (y como muchos aficionados
sospecharon desde un principio), "El robot perdido", que aporta una de las
escenas mas características de la película y sobre todo, trae a la palestra
el concepto de que se puede modificar a propósito un robot positrónico para
que deje de cumplir las leyes aunque siga llevándolas incorporadas. Por otra
parte, la película también contiene bastantes elementos de "El conflicto
evitable", relato en el que Asimov plantea en cierto modo un conflicto
semejante al de la psique de Viki, el cerebro rector de la película, en el
sentido de que el bien de la humanidad puede situarse por encima del
bien del individuo con todo lo que eso implica (relato relacionado en
cierta medida con la famosa ley zeroth que aparece en otro punto de su
obra).
Pero en mi opinión, la principal influencia de la película procede de un
tercer relato de Asimov, sumamente importante dentro su obra robótica
(aunque curiosamente no contenido en la recopilación de "Yo robot"): "Sueños
de robot", donde no solo se nos muestran robots capaces de soñar y sobre
todo, de evolucionar, sino que se nos muestra también (y esto suele
olvidarse a menudo cuando se discute sobre las tres leyes y su presunto
carácter "inviolable") como un robot positrónico podría llegar a saltarse
esas leyes por pura evolución de su cerebro. En efecto, el personaje de
Sonny es claramente una amalgama del protagonista de "El robot perdido"
(donde la superación de las leyes es hardware) y del de "Sueños de robot"
(donde dicha superación tiene lugar a trabes de los pensamientos del robot)
pero al igual que este ultimo, Sonny trasciende de lo que podríamos llamar
su programación básica, su hardware seminal, para ir mucho mas allá. además,
debo reconocer que el modo en que se presenta (y se retuerce, especialmente
en la escena final) el sueño del robot francamente me resulto muy
interesante.
A partir de estos elementos, lógicamente la película lleva a cabo sus
propias extrapolaciones, pero siguiendo siempre las reglas del juego
asimoviano. Por imposible que resulte de pensar, las tres leyes no dejan de
estar nunca presentes. Pero en el caso de Sonny, el robot ha sido doblemente
modificado para evitarlas. En el caso de los robots locos, en realidad no
están actuando per se o con su cerebro, sino que es Viki quien actúa a
trabes de ellos. Y en el caso de Viki simplemente esta aplicando la
ley Zeroth de un modo mas bien radical.
¿Significa esto que la película es una gran adaptación de la obra de
Asimov?. No necesariamente. Aunque la actualización del software es
algo que aparece explícitamente en la obra de Asimov (al menos en el caso de
una famosa actualización telepática, si mal no recuerdo), el concepto
de los robots con versiones dinámicas como las de XP tampoco es muy
asimoviano que digamos. además, el personaje de Will Smith ciertamente ha
heredado parte de la paranoia de Powell y Donovan, pero se mueve claramente
en otra orbita. Susan Calvin también retiene algo de la frialdad de la
original, pero lo cierto es que aparece muchísimo mas desdibujada y sobre
todo, carente de la implacabilidad de la doctora que destruyo a conciencia
al robot de "Mentiroso" o al
de "Sueños de robot". Y así sucesivamente. Pero tampoco es que tenga
demasiada importancia. Las líneas generales si están notablemente bien
reflejadas y esa si es una sorpresa agradable.
La película también tiene sus momentos poco afortunados, sin duda. La
lucecita roja queda, sin duda, un tanto ridícula. Es un recurso
funcionalmente valido para señalar que no son los robots, sino Viki, la que
ejerce el control en un momento dado pero aun así uno puede preguntarse si
eso no podría haberse recreado visualmente de un modo un poco menos
obvio. La película adolece, quizás, de un exceso de acción excesivamente
fantasmagórica en sus escenas finales, pero no porque la acción sobre en ese
punto, sino mas bien por el carácter desaforado y un tanto espectacular
de la misma. La publicidad de determinadas marcas comerciales resulta casi
nauseabunda (lo de la cosecha del 2004 es antológico, sin duda). Y así
sucesivamente.
Para terminar, cuando una película se basa (o se inspira, o toma elementos
de) una obra bien conocida las expectativas suelen jugarle una mala pasada.
Dicen que nunca llueve a gusto de todos, pero en estos casos a veces da la
impresión de que jamás llueve a gusto de nadie. En ese sentido, tengo que
reconocer que "Yo robot", como a muchos, me ha resultado sorprendentemente
agradable. Posiblemente porque no esperaba nada y me he encontrado con una
obra que, sin ser una película de una calidad particularmente impresionante,
si es razonablemente respetuosa con el original y desde luego "se puede ver"
sin demasiados problemas. Que ya es mucho mas de lo que se puede decir de
otras