Cojase
el evangelio según San Juan, "La vida es sueño" y "Alicia en el país de las
maravillas". Mezclase a partes iguales con "Ciudad Permutación", "El
experimento terminal", "Ubik", "Hardwired" y lo mejor del cyberpunk mundial.
Adórnese con la estética de "Blade Runner" y "Reservoir Dogs". Sazónese con
elementos selectos de "Dune" e incluso ¡de "La bella durmiente"!. Agitese y
sírvase bien frió. Todo esto y mucho mas es "Matrix". Resulta difícil añadir
nada: esta es una
película que, ciertamente, no puede ser contada. Lo mas que puede uno hacer
es pedir a todo buen aficionado al genero que no se la pierda.
Es una película para sentir, no para
comentar: la forma en que la mente del espectador es enviada dando tumbos a
lo largo de las escenas del film es una vivencia digna de ser experimentada.
El que busque "la película definitiva sobre el cyberpunk" la encontrara. El
que quiera acción y entretenimientos a raudales los encontrara también. Al
que le gusten las películas con mensaje que no lo dude: para bien o para
mal, "Matrix" es su película. Y el que disfrute con los "guiños" a otras
películas del genero tampoco saldrá defraudado. La película esta abarrotada
de detalles, a cual mas cuidado. Desde la sutileza del
numero de la habitación donde comienza la película hasta el curioso oráculo,
tan parecido al que describía Herodoto (incluso en su particular sentido del
humor) pasando por los UBICUOS teléfonos Nokia (dios mío, si Dick levantara
la cabeza... seguro que le encantaba) uno puede pasar horas meditando sobre
lo que aparece en la pantalla. El guión es impresionante: el equilibrio
entre escenas de acción desaforada, dignas del mejor comic, y la cantidad,
la profundidad y el rigor de algunos de los temas tratados son como para
quitarse el
sombrero. Matrix es una parábola. Tomando como punto de partida una historia
de mesianismo absolutamente clásica (con milagros incluidos, por cierto)
lleva a cabo un increíble ejercicio de integración con muchos de los temas
que subyacen en las raíces mas profundas de la corriente del cyberpunk, como
la comunión del hombre y la maquina y la estructura misma de la realidad. El
resultado es una historia compleja, profunda... e increíblemente hermosa. En
cuanto a los personajes, Matrix tiene un inequívoco sabor a tragedia griega.
Los
participantes son arquetípicos, como corresponde a una fabula (la misma
elección de los nombres es perfecta), pero, al mismo tiempo, increíblemente
complejos y de unas motivaciones ultimas nada superficiales que constituyen
un motivo de sorpresa continua para el espectador. Detrás de cada acto, de
cada gesto, uno siempre acaba adivinando fragmentos de una realidad oculta,
como icebergs deslizándose sobre un oscuro océano que muestran tan
solo una pequeña fracción de su masa sobre la superficie.
La estética de la película es absolutamente adecuada a la historia que
narra. La misma transición de las vestiduras de los actores resulta todo un
logro, una forma de subrayar el carácter irreal de la acción narrada. Los
efectos especiales son fantásticos, pero muchas veces no por la perfección
de la técnica sino por la adecuación de los mismos a
la situación. Matrix demuestra como se puede hacer una película con
argumento (y con un argumento INCREÍBLEMENTE ramificado, de múltiples
lecturas incluso) junto con unos efectos visuales impresionantes. La vieja
historia, tantas veces repetida, de que no se puede tener guión con efectos
y viceversa queda, en este caso, completamente en entredicho.
¿Es todo perfecto en Matrix?. Bueno. Esta no es una película de gran
publico, no puede serlo con los múltiples niveles de complejidad que
presenta. Matrix es una mezcla de muchas cosas... pero a veces son tantos
los ingredientes que uno acaba perdido. Personalmente hay un par de
elementos que SE positivamente que los he leído o visto antes... pero soy
incapaz de ubicar donde.
Por lo demás, algunos de los efectos
tampoco parecen estar particularmente logrados. Hay un par de escenas en las
que se abusa de la síntesis por ordenador... y se nota. Curiosamente
corresponden a situaciones de mundo real... pero es que decidir lo que es el
mundo
real en esta película es una labor francamente compleja. Los calamares
tampoco pueden considerarse un modelo de brillantez... aunque la estética de
submarino de la segunda guerra mundial de la nave si que resulta encantadora
:)
Y hay una escena, casi al final de la película, francamente chocante. No
porque resulte incoherente, que no lo es. De hecho, pensada fríamente, es
prácticamente inevitable: no podría haber sido de otro modo. Pero vista en
caliente parece una concesión al romanticismo que choca bastante con todo el
resto de la estética del film
Hacia mucho mucho tiempo que no salía del cine con la impresión de haber
contemplado una obra maestra. Esta tarde, sin embargo, tuve de nuevo esa
sensación.
((C) Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 2003